Misterio por un audaz asalto de falsos policías

26-09-201301:30| Policiales |   

Empleados de la Secretaría de Trabajo dijeron haber sido abordados entre Neuquén y Centenario por ladrones que vestían como efectivos. Hay otras dos versiones del robo de 350 mil pesos.
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Neuquén/Centenario > El extraño robo de más de 350 mil pesos -entre cheques y dinero en efectivo destinado al pago de subsidios- a empleados públicos de la Secretaría provincial de Trabajo generó más dudas que certezas. Por un lado está la versión oficial, que surge de la denuncia que radicaron las víctimas, y hay al menos otras dos, muy diferentes, que los investigadores policiales y judiciales no desechan.
La Policía y el Equipo Fiscal 3, que conduce Marcelo Jara, trabajan para certificar el hecho y disipar los interrogantes.
De acuerdo con la versión oficial, el denunciado asalto a mano armada que cometieron entre dos y tres ladrones vestidos de policías ocurrió el martes, entre las 15 y 16, poco antes de llegar al ex peaje de la Ruta 7.
Las víctimas, dos hombres y una mujer, viajaban en un Chevrolet Corsa blanco, desde la capital neuquina hacia Centenario para pagar subsidios, cuando sorpresivamente un Ford Fiesta se cruzó en su camino y el acompañante del rodado, que parecía uniformado, les hizo señas para que se detuvieran al costado de la ruta.
“Los sospechosos vestían ropa oscura y uno de ellos, que tenía una gorra con la identificación de Policía, se bajó del auto, luego ingresó al Corsa y con un arma de fuego amenazó y golpeó a las víctimas para que entreguen el dinero”, precisó el coordinador operativo de Delitos Daniel Poblet, en base a lo que dijeron los empleados públicos en la Comisaría Primera.
La otra versión que circula y contrasta de lleno con la denuncia, sostiene que el episodio no ocurrió en cercanías al ex peaje, sino en Centenario, cuando las víctimas se dirigían hacia la casa de Héctor “Zapallito” Molina.
El hombre es uno de los dirigentes del MPN que fue beneficiado por la suspensión del juicio a prueba en una causa del escándalo de los subsidios en el municipio durante el 2002.
Siguiendo esa línea de investigación, fuentes cercanas  a la Secretaría de Trabajo añadieron que para cuando las víctimas fueron asaltadas ya habían terminado de pagar subsidios a grupos de desocupados, denominados Monsalve, Calafio (familia Urbina) y la UOCRA. Aún faltaban el grupo de Molina, Estela Arroyo, CAMIC y otro denominado Mirey Pino.
Estos son los que habitualmente cobran con programas sociales a través de líderes y referentes partidarios que tiene el partido provincial.
De ser así, se añade otro elemento que discrepa con lo que se denunció en sede policial, por cuanto en el escrito los empleados, al momento de ser interceptados, no habían realizado todavía pago alguno. Iban camino a hacerlo.
De acuerdo con lo revelado por estas fuentes a La Mañana de Neuquén, del vehículo sospechado se bajaron dos personas con ropa de policía, no una, y por la fuerza robaron celulares y cheques. No se habló de dinero.
Eso sí, hubo golpes de por medio, y una de las víctimas habría sido el tesorero de la Secretaría de Trabajo.
Los investigadores manejan otra versión más, de la que trascendió poco y nada, y que podría indagar sobre personas que reciben subsidios del Estado.
Mientras procuran los medios para dar con testigos y evidencias; a 24 horas del hecho no desechan ninguna teoría.
“Acá no se descarta nada. Hay una denuncia y trabajamos para certificar el hecho”, dijo ayer el comisario Poblet. En esa dirección el fiscal Jara también confirmó que hay dudas en torno a la causa y que se manejan al menos tres versiones diferentes. “Estamos investigando”, acotó.
Ahora, en medio de los interrogantes, lo que sí parece claro es que no fue producto del azar. Los ladrones sabían dónde apuntar y qué iban a encontrar. Para el fiscal, esto es “evidente”.
Según la denuncia, las víctimas fueron precintadas de manos y también recibieron golpes y culatazos, que provocaron lesiones de menor consideración. “Lo certificó el médico policial”, dijo el referente de Delitos.
Luego del robo, los delincuentes se perdieron de vista en el Ford Fiesta con un maletín, que contenía dinero en efectivo y alrededor de 390 cheques; y celulares.
Se trata de $330 mil en valores y $10 mil en efectivo, destinados al pago de subsidios; a lo que se añaden $20 mil, de un préstamo personal de una de las víctimas, precisó Poblet.
Los damnificados no llamaron a la Policía en su momento, sino que directamente se dirigieron a la Comisaría Primera a radicar la denuncia entre dos y tres horas más tarde. Las víctimas estaban en horario laboral y al momento del hecho habían salido del ministerio a pagar subsidios en Centenario.
Según el fiscal, las huellas dactilares que se levantaron del Corsa no son aptas para cotejo, no sirven.
Está pendiente un reconocimiento fotográfico respecto del sospechoso que se bajó del vehículo y amedrentó a los denunciantes; aunque el fiscal cree que es poco probable que pueda reconocerlo. El sospechoso cubría en parte su cara.

Fuente: Diario La Mañana Neuquén