Apenas el presidente confirmó que propondrá “una ley que termine con la penalización”, el Episcopado convocó a una misa en Luján para oponerse. Será el 8 de marzo, Día de la Mujer. En esa jornada marcharán multitudes con posiciones contrapuestas, lejos del debate como tema “de salud pública” que pretende el gobierno.
Por
Miguel Croceri
A pesar del estilo dialoguista y conciliador de Alberto Fernández, y aun cuando días atrás fue recibido en el Vaticano por el papa y este hizo después declaraciones públicas de alto voltaje en contra de “pagar deudas con sacrificios insoportables”, la Iglesia Católica argentina salió con los tapones de punta contra el aborto legal y seguro, apenas el presidente confirmó que presentará el proyecto.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que agrupa a todos los obispos del país, anunció que el 8 de marzo realizará una misa en Luján con la consigna “Sí a las mujeres, sí a la vida”. Será “para pedir por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural”.
Traducido políticamente, eso significa una categórica estrategia de oposición militante en contra de una legislación que permita la interrupción voluntaria del embarazo. El comunicado para convocar a la ceremonia religiosa fue firmado por el presidente del Episcopado y obispo de San Isidro, Vicente Ojea, y por el arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de Argentina, Mario Poli.
La jornada elegida para esa “misa”, que previsiblemente será acompañada por multitudes como las que habitualmente -en momentos específicos de cada año- se movilizan hacia Luján movidos por su fe religiosa, es nada menos que el Día Internacional de la Mujer (8M).

