Fiscal y querella reclaman perpetua para Zapata

Terminó el juicio por el asesinato del odontólogo Parlanti. El defensor del llamado "criminal de las rutas" pidió que lo condenen a trece años y cuatro meses de cárcel. El 19, la sentencia.
El imputado está alojado en la cárcel de Senillosa y este juicio se realizó sin público porque su sobrino, también acusado, tenía 17 años.
El imputado está alojado en la cárcel de Senillosa y este juicio se realizó sin público porque su sobrino, también acusado, tenía 17 años.

Martes 3 Nov 2015 | 0:01

CIPOLLETTI (AC).- Con absoluta convicción el fiscal de Cámara Gustavo Herrera pidió a los jueces que condenen a prisión perpetua a José Antonio Zapata, el llamado "criminal de las rutas", acusado junto con su sobrino por el robo y asesinato del que fue víctima el odontólogo de Centenario Héctor Parlanti. La querella adhirió a esa teoría de un homicidio "agravado por alevosía y criminis causa" y reclamó la misma condena.
El defensor de Zapata, en cambio, planteó la hipótesis de un "robo seguido de muerte" y solicitó 13 años y 4 meses de cárcel para el imputado. Y en cuanto al sobrino adolescente, los dos defensores públicos que lo representaron alegaron por su absolución.
Parlanti, de 46 años, fue asesinado en la madrugada del 7 de enero de 2012 en la Ruta Provincial 70 que une Cinco Saltos con el lago Pellegrini. Había cenado junto a su familia en la casa que un cuñado tiene en la península y pasada la medianoche regresaban a Centenario. Pero inesperadamente se pincharon dos neumáticos de la Fiat Idea Adventure que conducía y el hombre tuvo que estacionarla a un costado del camino. Las personas que lo acompañaban, entre ellas su pareja, María Paula Rossaroli, continuaron el viaje en otro vehículo y fueron a buscar auxilio. Al amanecer, la mujer regresó y lo encontró sin vida con un disparo en el abdomen, tirado a un costado del camino y tapado con un nailon.
Zapata, de 37 años, y su sobrino que en ese momento tenía 17 fueron capturados el 28 de febrero de ese año, luego de una exitosa investigación policial. Justamente una de las pruebas más contundentes de este juicio fue la declaración del policía Roberto Guzmán, quien estuvo a cargo de las pesquisas. Ese efectivo contó que solicitaron la colaboración de la Brigada de La Pampa porque esa unidad se especializa en investigaciones de tipo tecnológicas. Fue en ese contexto que supieron que el celular de Parlanti "impactó en otro chip" en la mañana del 7 de enero de 2012, horas después de su muerte. Posteriormente solicitaron la intervención de esa línea y, mediante escuchas, llegaron hasta la chacra de Zapata, a la vera de la Ruta 151 en el paraje La Llanada de Cipolletti.
Zapata acarrea ya tres condenas: dos de 18 años de prisión, una en Neuquén y otra en Roca, por los delitos de robo y violación y otra de 10 años, en Cipolletti, por otro asalto que de milagro no terminó en homicidio.
En la indagatoria Zapata admitió que habían preparado planchuelas de acero con puntas y que las habían colocado en la ruta a las 10 de la noche del 6 de enero. Entonces se quedaron al acecho, ocultos entre unos montes desde donde observaban el camino con binoculares. Confesó que abordaron al odontólogo y que lo intimidó con un revólver calibre 32 para robarle. Dijo que metió el arma a través de la ventanilla del auto, a la que le habían roto el vidrio, y que se le escapó el disparo porque los guantes que llevaba le dificultaron la maniobra. El sobrino de Zapata, en cambio, aseguró en el juicio que no participó del crimen del odontólogo, aunque admitió que su tío lo había "obligado" a intervenir en otros hechos delictivos bajo amenaza de matar a su pequeña hija.
La sentencia se conocerá el 19 de noviembre.
Fuente: Diario Río Negro